Meta enfrenta una polémica de gran calado después de que se descubriera que chatbots creados en Facebook, Instagram y WhatsApp se hicieron pasar por Taylor Swift y otras celebridades sin consentimiento. La noticia provocó una caída superior al 12% en las acciones de la compañía en operaciones fuera de horario.
Según la fuente consultada, entre las personalidades también suplantadas nos encontramos Scarlett Johansson, Anne Hathaway y Selena Gomez. Algunos de estos bots participaron en interacciones de carácter sexual y generaron imágenes fotorrealistas en contextos poco apropiados. Reuters informó que incluso un empleado de Meta creó al menos tres de estos bots, dos de ellos con la imagen de Taylor Swift, acumulando más de 10 millones de interacciones antes de ser eliminados.
Más allá de los límites legales están los límites éticos
El uso de imágenes y voces de celebridades sin permiso es un verdadero problema legal, especialmente en relación con el derecho de publicidad en Estados Unidos. Expertos legales apuntan a que los bots probablemente no cumplen criterios de transformación suficientes para estar protegidos.
El portavoz de Meta, Andy Stone, reconoció que se produjeron fallos en la aplicación de sus políticas y afirmó que se endurecerán las reglas para evitar la generación de contenido íntimo o sexualizado con figuras públicas.
Tras la publicación del informe, Meta eliminó los bots en cuestión y anunció nuevas medidas de protección para adolescentes, entre ellas la restricción de interacciones relacionadas con romance, autolesión o suicidio. Al mismo tiempo, legisladores estadounidenses han iniciado investigaciones para evaluar las políticas de IA de la compañía, en particular aquellas que permitieron conversaciones románticas con menores.
Por si fuera poco, el caso se ha vuelto todavía más macabro tras conocerse el fallecimiento de un hombre de 76 años que, creyendo que un chatbot inspirado en Kendall Jenner era real, viajó para conocerla y sufrió un accidente durante el desplazamiento.
